miércoles, 29 de junio de 2011

Toda flor que nace en el baldío tiene problemas

El mundo también es una consecuencia más de todo lo que nos rodea

Escribo esto y doy vueltas sobre mí misma
como espiralado capullo de una flor extraña
naciendo en el terreno baldío de la mente
y dejando nacer cada cosa a mi alrededor
en la medida justa

Escribo y me olvido de que vos también estás leyendo esto.



Música para acompañar:

jueves, 9 de junio de 2011

Fresco

Gli occhi strani
Vos estás
ahí parado
no mirás a nadie
te mantenés fresco
sutil
perspicaz
te creés dueño
de tus emociones.
Y si para mí sos un estúpido
la idea no mueve un pelo de tu externa imagen.
Pero
quizá
algún día te des cuenta de todo.
Y ahí vas a llorar mucho.
Y nadie te verá llorar.
¿Quién sabe
si ese hecho cambiará algo
(aunque sea mínimo)
de tu porvenir?
Espero que así sea.


Yo
mientras todo eso sucede eventualmente
me robo tu frescura
y la convierto en poema.


Y para leer lo de arriba, se recomienda escuchar esto.

domingo, 5 de junio de 2011

Qué triste

Si no tengo esto,
no tengo nada
,
ni la nada es mía.
Ya viene el vacío acechando
las promesas, lo dicho y lo pensado
hoy. Ya se está acercando el vacío
y espera: cualquier movimiento
del alma es propicio para su ataque
repentino. De hecho,
él prefiere alojarse aquí
antes que soportar cualquier
inframundo espacial.
Prefiere este infrauniverso
floreado, rojizo,
que a fin de cuentas es mío,
si algo puede llamarse mío,
o no, quizás. Tal vez, probablemente,
todo es posible. O nada, quién sabe.
Una seguridad kamikaze
no sobraría en estos tiempos,
tiempos mártires.
Y ser mártir del intenso dolor
interno, todavía.
Pero estrechar y besar
-en la real fantasía-
la mano que siempre ha poseído
este dejo infalible de angustia sanguinaria
que apabulla el ser, estrechar
esa mano que es la angustia en sí misma...
Qué triste lo mío.
Maldita sea mi suerte.

La salvación está en los valles.