Qué caso tiene
el camino ya tejido,
si al final no hay más que
una ventana abierta
que deja ver
sólo algunas estrellas
y una bruma
que enrojece mis ojos.
Así, me alejo de mi objetivo.
Compro cosas cotidianas:
un espejo, un gesto.
Voy escribiendo mis ideas
en papelitos de colores,
y con esta poca constancia
tan mía,
termino abrazando la vida
de todas formas,
como si fuera un ser querido.
Y envuelta en aquel manto irrevocable
de dicha etérea,
continúo tejiendo mi trama.
Si te abro la puerta
antes de que toques el timbre
no te asustes,
te estaba esperando.
Me gustó CH!
ResponderEliminarKeep rocking!
linda gretita!!! me gustó este último.
ResponderEliminarse deberia llamar: "comentarios de una cabeza de la colorada" (nótese "una" cabeza)